La lluvia cubría por completo el paisaje. Nadie pensaba en salir de sus casas, ni es hacer nada. Todos pensaban en dormir. Ella estaba afuera, expuesta al frío, a la humedad... a todos esos elementos que su piel había dejado de sentir hacía ya mucho tiempo.
La Vampireza, la temible Vampireza, era indiferente a todo tipo de sensaciones, aunque su piel aún conquilleara al sentir el agua frío o su piel sudara ligeramente con el exceso de calor.
Ella era un nuevo ser, inlcuso si sólo habían pasado escasas treinta horas. De ahora en adelante, el tiempo ya no contaba para ella, tenía por delante la eternidad, toda la eternidad.
Kissu Oshitari~