Miró las pastillas y vio su oportunidad de tirar todo a la basura, de deshacerse de aquello que nunca fue o que, al menos, nunca quiso ser. Ése era el momento de la victoria, ganaría la batalla que años antes había comenzado.
Se acercó a la mesa y tomó el fraso. Leyó la etiqueta: 30 cápsulas. La cantidad era suficiente. Buscó un vaso y poco de agua, quinientos mililitros serían capaces de hacer pasar por su seca garganta la cantidad que pensaba ingerir.
Se metió la primera pastilla a la boca y tomó agua. Quería sentir los efectos devastadores que ésta provocaría a su sangre, a sus huesos, a su mente... Segunda pastilla, tercera, cuarta... Nada pasaba, nada sentía.
Desgraciadamente la eternidad la rodeaba y parecía no querer dejarla. Así que había perdido esta batalla... sin embargo, la guerra aún estaba pendiente.
Kissu Oshitari~