Miró la fotografía, la observó, las piernas especialmente, el rostro después. No sintió nada, no quiso llorar, no nada. La culpa no desapareció, pensó que era una pena, que habían personas que se merecían más esa suerte.
Dejó la fotografía. Tomó otra. Era la misma persona que recordaba. En su mente, nada había cambiado. En la realidad, mucho. No quiso pensar más en la realidad, el pasado tenía mejores perspectivas.
Cerró los ojos y comenzó a llorar.
Kissu Oshitari~